12 de enero de 2016

Noticias: su llegada

¡Hola! Feliz 2016. Espero que hayan comenzado el año de maravilla y que vaya mejorando en lo que resta (que es bastante).
Por mi parte, seré sincera, no he avanzado nada con el unitario que les debo. De verdad que lo siento mucho, porque además tengo unas enormes ganas de escribir, pero ahora sí no tengo ni un minuto libre.
¿La razón? El día 27 de  Diciembre llegó mi princesa. Así que, estoy en nubes de felicidad, con algo de insomnio y con las manos ocupadas la mayoría del tiempo.
No obstante, no podía dejar de pasar y compartir con ustedes ésta enorme alegría.

Aquí les presento a...


Alessandra S. Arevalo Pizzani


Espero que para la próxima Sortilegio de luna esté terminado, sino al menos pasaré para dar noticias de vida.

Saludos, Marifer.



24 de diciembre de 2015

Feliz Navidad 2015

Mi intención era publicar una nueva entrada con el unitario Sortilegio de luna, pero -aunque no lo crean- aún sigo en proceso con él. Además de que mi pequeño retoño parece tener intenciones de no salir todavía y yo estoy cada día con más sueño y pereza... En realidad, tengo la leve sospecha de que ella quiere hacernos esperar hasta el 2016 y llegar en camello.

Sin embargo, no puedo dejar de pasar y desearles una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo. Esperemos que el 2016 sea mucho mejor que éste 2015.


Ojala nos leamos pronto.
Saluditos, Marifer.


30 de noviembre de 2015

Photi: Calendario 2016

¡Hola! En este último día de Noviembre les traigo el Calendario 2016 que diseñé. La imagen de fondo no la armé yo, la encontré en una página que ofrece fotos e ilustraciones de uso libre. Lo demás, el diseño del calendario y colores de las fuentes si es obra mía.

El tamaño está justo para imprimirlo en hoja A4. Así que, apenas pueda imprimir uno, dejaré foto en esta misma entrada de como queda.


Si me da el tiempo y la inspiración quizás traiga algún otro diseño más.

Nos estamos leyendo pronto.
Saludos, Marifer.



23 de noviembre de 2015

Photi: Portada para Sortilegio de luna

¡Hola! Paso a compartir la portada final para el próximo unitario a publicar.

La historia aún está en proceso de corrección, lo que significa que deberán esperar un poco más para hacerse con él. Terminará siendo un unitario para éstas fiestas... Me da algo de pena, pero así vienen mis tiempos. Aunque ésto se debe más que nada a que fui agregando y modificando varias cosas y se ha extendido el número de páginas. Creo que hasta será más largo que Lover.

Bueno, a ver que les parece...



Tengan un buen comienzo de semana.
Saludos, Marifer.


10 de noviembre de 2015

PR3: Odiseas de una secretaria #2


Segunda odisea


Hoy he comenzado el día… ¿Cómo decirlo? De manera, ¿fea? ¿Horrible? ¿Jodida? Quizás una combinación de las tres sería lo ideal para describirlo. Es que éste día inició tan jodido que aún me es imposible relajarme. Y eso que estoy muy cómoda en mi escritorio; con mi humeante taza de café, las galletas de chocolate y sin zapatos. ¡Pero es que aún tengo las enormes ganas de mandar a la mierda a todo aquel que se cruce en mi camino! Sobre todo al tipejo de ésta mañana. Ese sí se merecía el boleto, solo ida, a Ciudad Mierda.
Lo peor es que mi espectacular día comenzó desde tempranito. Desde el instante en que Susan, mi mejor amiga, había llamado para avisarme que su auto estaba averiado y no podría recogerme para venir al trabajo.
Entonces, casi pierdo el tren que me dejaría a horario en la oficina. Viajé como sardina enlatada entre oficinistas que olían más a sudor que a perfume. Aún me es difícil de entender como pueden sudar a las 6:30 a.m. con un frío que hiela los huesos. No obstante, lo peor fue aguantar al hijo de mala madre que se había atrevido a meter su asquerosa mano bajo mi falda.
—¡Ah! ¡Idiota! —mascullé en voz alta antes de morder otra Oreo.
—¿Quién es el pobre al que odias tanto?
La voz de Emma me sorprendió tanto que di un salto en la silla y el café casi termina sobre mí.
—Lo que me faltaba…—murmuré colocando la taza en la mesa y limpiándome la mano con los pañuelos desechables que solía tener allí, junto a la pila de papeles.
—¿Una mala mañana? —inquirió ella con una sonrisa preocupada.
—Podría decirse y espero que no dure el día entero. —Disimuladamente me puse de nuevo los zapatos y limpié las migas de chocolate que se habían infiltrado en mi falda—. Que sorpresa verte por aquí. Siempre estás más ocupada que yo.
—¡Oh, si! —Emma soltó una risa suave—. Casi olvido a lo que vine. Jack me pidió si podías hacer una copia de la lista de socios de Brown & Colter Asociados. Nombres y teléfonos de contacto—agregó acomodando su propia pila de papeles que cargaba.
—Claro—respondí buscando mi agenda en el bolso—. Tengo todo. Hasta las nuevas direcciones. Solo debo pasarlo al archivo para actualizarlo.
Continué rebuscando, pero solo hallé mi libro de LHS, mi estuche de maquillaje y… basura. El terror se apoderó de mí por completo y volteé despacio a mirar a Emma.
—¿Kate, todo bien? Estás pálida.
—No encuentro mi agenda.
—¿Qué?
—No está—aseguré dando vuelta mi bolso y lanzando todo al suelo—. Estoy segura que la guardé. Traía muchas carpetas en la mano, por eso la puse en el bolso.
—¿Has buscado bien?
—¡Si! —Exclamé desde el suelo—. Lo siento… Es solo que…
Y entonces, todo se puso peor. Sentí que mi alma me abandonaba, huyendo despavorida.
—Buenos días.
La gruesa voz de Rafe resonó en mis tímpanos y, más bien de enamorarme como cada mañana, sentí que la muerte estaba a un paso de buscarme para llevarme consigo.



Alcé una ceja y me crucé de brazos mientras observaba al tipejo frente mío. ¿Quién demonios se creía que era? O mejor dicho, ¿quién se pensaba que era yo? ¿Una estúpida? No. Lo más seguro era que ese imbécil pensara que era una cualquiera a la que podía llevarse a la cama con una de sus horribles sonrisas.
—¿Es un chantaje? —inquirí entrecerrando mis ojos.
—Por supuesto que no—contestó al mismo tiempo que movía mi agenda de un lado a otro—. Digamos que sería como una recompensa o una muestra de gratitud por tomarme la molestia de venir hasta aquí a traerte de regreso tu preciado objeto.
No respondí nada y medité sus palabras. Tenía que recuperar esa agenda fuera como fuera y si debía aceptar una cita con ese tipejo asqueroso no me quedaba de otra. Rafe estaba bastante molesto por la irresponsabilidad de su atolondrada secretaria.
Y que quede claro que esas fueron sus palabras respecto a mí y no las mías. Pero lo peor es que las había dicho delante de Emma. Aún puedo escuchar su voz en mi mente.
—Dile a Jack que disculpe la irresponsabilidad de mi atolondrada secretaria. No pasa de mañana para que le pasemos la información que ha pedido.
Después de eso me dedicó una mirada furiosa de… “Más te vale encontrar esa maldita cosa que has perdido”.
Suspiré resignada y cerré mis ojos para tomar el valor de aceptar aquella ridícula imposición. Esa agenda debía volver a mis manos fuera como fuera.
—Gracias por tomarse la molestia, señor. Ahora puede marcharse.
Abrí los ojos estupefacta al oír la voz de Rafe y me encontré con que mi jefe, ante la sorprendida mirada del tipejo asqueroso, había tomado mi agenda sin más preámbulos al mismo tiempo que le extendía un billete de cincuenta dólares.
Quise arrodillarme ante Rafe y venerarlo como a un dios. ¿Cómo no sucumbir ante él si en el fondo era un hombre amable y generoso?
—Pero…
—Pero, ¿qué? —Rafe frunció el ceño y no pude evitar sentir un leve escalofrío recorrer mi columna. Que él hiciera eso no era buen presagio. Más le valía a ese tipo callarse y marcharse.
—No, nada…—El pervertido se puso de pie y se marchó directo al ascensor sin siquiera mirarme. Buena decisión, pensé aguantando las ganas de soltar una pequeña risa.
—Kate.
—¿S-si? —Pegué un respingo ante el llamado de mi jefe.
—Envíale a Emma lo que pidió Jack.
—Enseguida.
—Y me debes cincuenta dólares—agregó antes de cerrar la puerta de su despacho.
No supe si reír o llorar. Porque, definitivamente, mi día era de mierda y por completo. Y por supuesto, retiraba lo dicho sobre Rafe. No era ni amable ni generoso.



Buen martes para todos. Nos leemos pronto.
Saludos, Marifer.